Alimentación materna durante la lactancia: ¿gases, intolerancias y alergias?

sábado, 26 de marzo de 2016

Hoy tengo ganas de hablar de una de las cosas que más me ha "afectado" en estos meses de lactancia, y es la supuesta alimentación que debemos o no debemos seguir. Si ya de por sí la lactancia a veces resulta dura, que te digan que no puedes comer esto o lo otro que se te antoja porque le sienta mal al bebé, no lo mejora.

Me he visto en esa situación, tanto con algún familiar como con algún médico bastante mayor que desconoce que hoy día ya se sabe mucho más de lactancia, y que hay muchos mitos rondando este tema. Por suerte, cada vez hay más pediatras que se informan, matronas especialmente pueden ser una buena guía en esto y algunos ginecólogos también se están poniendo cada vez más al día en este aspecto. No voy a mentir, me sorprende mucho cuando me encuentro, hoy por hoy, un especialista que sabe de lactancia materna en condiciones, que ha leído las pautas de la OMS sobre la misma y que conoce los recursos ya disponibles, para ver la interacción de ciertas cosas con la LM.

Lo que escribo, lo he podido comprobar yo misma, y no un sólo día, si no muchos seguidos en estos cinco meses que llevamos. He hecho tablas para ver lo que comía exactamente, y he apuntado cómo reaccionaba Adri cada noche, si dormía bien, si tenía gases, etc. El capitán burbuja ha sido parte activa también en todo esto.
A parte de comprobarlo yo misma, hay numerosos textos que cuentan lo que yo voy a contar, pero como Internet y sus estudios a veces pueden estar hechos a la carta, mejor buscar información de auténticos profesionales. En este caso, yo he hablado con matronas especialistas en lactancia (durante el embarazo y post parto), con un pediatra que me sorprendió gratamente al conocer toda la problemática, las crisis, etc; con los grupos de lactancia donde hay asesoras que han estudiado la lactancia en exclusiva como nadie, y por último llevo siempre conmigo de guía, el libro "Un regalo para toda la vida" de Carlos González, un reconocido pediatra por sus amplios conocimientos en LM.

El tema de las asesoras es un mundo. Hay en todas las ciudades y yo personalmente, recomiendo acudir a ellas en situaciones como estas, o incluso cuando se dan problemas más serios durante la lactancia. Ni siquiera es necesario a veces pagar por el servicio si la consulta es algo sencillo. Hay un grupo en Facebook que se llama Asesoras de Lactancia Online, donde te resuelven todas las dudas que puedas tener y merece mucho la pena tenerlo entre favoritos si eres mamá lactante o vas a serlo pronto.

Bueno, a lo que voy, que me enrollo más que una persiana, pero es que no se me ocurre otra forma de hilar bien el tema. Ya que una se pone, se pone bien.

  Primero, es frecuente que los bebés tengan gases o cólicos especialmente los primeros meses, pero esto, no es a priori producido por la alimentación materna. Se debe principalmente a una inmadurez del sistema digestivo. Eso no quiere decir que no hagamos cosas para ayudar a que estén mejor, si no que muchas veces, la solución no pasa por cambiar tu dieta. 

No hay alimentos culpables hasta que se demuestre lo contrario. 
Como dice el pediatra Carlos González, en cada país hay una lista de alimentos "prohibidos" durante la lactancia. En España, los más comunes son: ajos, cebollas, alcachofas, coles de bruselas, espárragos, legumbres, brécol, etc. Yo puedo afirmar que me harto a ajo, cebolla, coliflores y legumbres en mis platos de comida, y que en ningún momento, Adri ha tenido el más mínimo síntoma de nada. Hay días que tiene gases, por supuesto, pero no por esta razón. Lo más habitual es tragar aire al mamar u otras razones más prácticas para estos casos. Lo cierto, es que no es raro que un bebé tenga gases. Quiero decir, que si de 10 días que como estos alimentos, resulta que noto que un día se encuentra molesto, evidentemente, poco tiene que ver una cosa con la otra. Lo que sí ocurre, es que el sabor de la leche se modifica según lo que comas, pero esto, no tiene porqué disgustar a tu bebé. Puede que le guste el sabor de estos alimentos que menciono más arriba, o puede que le disguste el chocolate por poner un ejemplo y dejarte K.O si te toca el caso jejeje. Cada bebé tiene sus preferencias.

En principio, una madre puede comer de todo, pero si alguna madre concreta comprueba que , después de comer un alimento, su hijo se enfada con el pecho y se niega a mamar durante unas horas, pues será que no le gusta. No es grave, ya mamará cuando se pase el sabor o tenga más hambre.Carlos González, "Un regalo para toda la vida"
 Con respecto a los gases, dice esto y la verdad que tiene toda la lógica del mundo, ¿no os parece?
Pensemos un poquito...

Que la madre coma brécol, alubias o frijoles no puede de ninguna manera producirle gases al niño. Esos alimentos producen gases a los adultos porque contienen ciertos hidratos de carbono que el ser humano no puede digerir, y por tanto, tampoco absorber. Por lo tanto, no pueden pasar a la leche. Carlos González, "Un regalo para toda la vida"
Osea, que para que los gases lleguen a la leche, deben llegar primero a la sangre y eso es imposible.

Bueno, ya he cubierto la primera parte de este tema. Aún me queda la parte seria, la de las intolerancias y las alergias a la proteína de vaca. Esta es la principal razón por la que te dicen que limites el consumo de lácteos cuando tu bebé presenta cólicos o gases, tras un tiempo en el que no han funcionado otras cosas.

A mí, me lo han dicho pero sabiendo de qué iba el tema, lo consulté con las asesoras exponiendo mi caso concreto, la situación particular de mi niño, cuándo se sentía molesto y por qué, cómo eran esas molestias, etc. El caso es que tras razonar todo esto, llegamos a la conclusión de que mi alimentación no era el problema y efectivamente, no lo ha sido. También contaba con el apoyo del libro de Carlos pero lo quise comprobar yo misma y fui capaz de ver cómo a pesar de hincharme literalmente a lácteos varios días, el niño dormía como un bendito, y que sin embargo, alguna vez coincidía con que los tomaba, o incluso me hacía sospechar de otros alimentos "culpables". Tras cierto tiempo de lactancia, me doy cuenta de que hasta la fecha, nada de lo que he comido o como, le sienta mal o es causa de alguna posible molestia que pueda tener propia de un bebé de esta edad con un sistema inmaduro. ¿Cómo lo he comprobado? Limitando la alimentación al principio, viendo que era casualidad pues igualmente tenía días buenos como malos, y después, reintroduciendo uno a uno los alimentos "sospechosos" en cierta cantidad grande, para ver si le hacían algo. Y oye, nada. Cero diferencia. Y mientras, yo a dieta. PARA NADA.
Tras contarle esto al pediatra, me dio la razón en que no sería esto y probablemente vaya mejorando cada vez más conforme pasen los meses. Y así ha sido. Adri a los 2 meses tenía muchas molestias. A los 3 y medio algunas menos. A los 4 ya casi no le quedaban. De repente, una semana tiene gases y de repente, se le van de nuevo. Y lo habitual ahora con 5 meses, es que esté bien. Lo normal y evolutivo.

Si tiene gases a una hora concreta, en el caso de Adri, solían ser sobre las 4-5am, lo más lógico no sería pensar en una intolerancia o alergia alimentaria, pues si ese fuera el caso, probablemente, no se sentiría molesto sólo un rato, a la misma hora más o menos, y lo más importante que me hacía sospechar que no era nada de eso, que el niño el resto del día, estaba increíblemente bien. No tiene sentido. Si le afecta, le afecta siempre.
Vuelvo al tema...

Intolerancia a la lactosa y alergia a la leche no tienen nada que ver. La alergia a la leche es la conocida alergia a la proteína de la leche, que esa sí que resulta más complicada en tanto que requiere que si ese es el caso, sí elimines todo lo que pueda contenerla de tu dieta mientras le das el pecho.

La lactosa no se absorbe. O se digiere o no se digiere. Aunque la madre tome litros de leche, en su leche sólo existirá la lactosa que fabrica su propio cuerpo, la de su pecho. Ni un ápice de la lactosa de la leche de vaca, pasa a la sangre de la madre y por tanto, tampoco a su leche materna. Si el bebé resulta intolerante a la lactosa, entonces no digiere bien la leche materna, y eso no se da en contadas ocasiones mientras mama, si no de forma habitual tras las tomas y continúa en el tiempo. Es importante para diferenciarlo y no pensar cada cierto tiempo "es que mi leche le sienta mal".

La alergia a la proteína de la leche de vaca, cursa generalmente con eccemas importantes, llanto inconsolable, diarrea, sangre en las heces y/o rechazo del pecho. Para que esto se considere, hablamos de un llanto intenso o de un rechazo en la mayoría de las tomas. Algo llamativo y no algo ocasional que ocurra de vez en cuando o a determinadas horas concretas del día. Si hay alergia, la hay siempre. No hay medias tintas.

Por eso, si te dicen que elimines los lácteos de tu dieta porque sospechan que le sientan mal al bebé, lo que pretenden comprobar es si existe o no existe alergia. 
Entonces, tú pruebas a dejarlos (por lo menos unas dos semanas para no detectar proteínas de la leche de vaca en la leche materna) y si resulta que mejora, pues podría ser esta la causa y con una prueba de alergia, podría verse definitivamente para actuar en consecuencia. 

Que mejora significa que ya no le ocurre, porque si le sigue pasando a días contados, a veces sí, a veces no, seguramente esta no sea la causa y estás dejando de consumir lácteos sin motivo; ya que puede ser que en ese periodo de tiempo, el bebé vaya madurando poco a poco su sistema digestivo, y cada vez tenga molestias menos frecuentes. 

Pues si mejora, lo siguiente es volver a introducir lácteos en tu dieta, en una cantidad suficiente como para que pueda hacer algún efecto (un vaso o dos de leche al día) y ver si efectivamente, los síntomas vuelven a acentuarse por mucho, con lo que sospecharíamos de alergia y habría que hacer las pruebas,o si la cosa sigue más o menos igual y los días molestos digamos, son contados y esporádicos, que probablemente no sea nada más que algo que vaya mejorando con el tiempo.

¿Todavía alguien me sigue? Sí, enhorabuena. Has sido capaz de leer todo este rollo. Madre mía, la que os he soltado en un momento. Espero haberme al menos expresado con claridad y que esto disipe algunas dudas a las futuras mamás de pecho, que seguro que alguna vez se ven en una situación parecida y bueno, como he dicho, bastante tenemos ya como para encima, no disfrutar de comer lo que nos gusta por un motivo inexistente.

Chorradas básicas de toda la vida pero que habría que acusar de culpables ante los cólicos y gases del bebé antes que a la alimentación de la madre:

 Postura incorrecta, incómoda a la hora de dar el pecho. El bebé come con demasiada ansiedad, se agarra y se suelta muy seguido (más a menudo en las crisis). 

No le sacamos el flatito después de las tomas. Parece una tontería pero a veces, estar más pendiente de hacer esto durante el día, mejora la cosa bastante.

 Ha tomado leche de un seno pero no lo ha vaciado del todo y lo has puesto al otro para que siga porque tiene más. Bueno, pues la leche del principio es más líquida y la que le sigue, más rica en grasas. Si no vacía bien los pechos, a veces se produce un exceso de lactosa que puede resultar más indigesto al bebé. Con lo cual, lo de siempre: tranquilidad en las tomas, paciencia y sin reloj.

Masajearles la tripita después de un bañito caliente o ponerlos boca a bajo sobre tu cuerpo, es algo que ayuda mucho. Los masajes, si se los puedes dar más a menudo, pues mejor. Hay vídeos en Youtube de masajes anticólicos para bebés. 

Porteo. Parece ser que portear a menudo al niño, hace que tengas menos gases y cólicos. Debe ser por la postura. Yo porteo a Adri pero no he notado gran cosa porque él tampoco padece mucho de esto. Sin embargo, conozco experiencias muy positivas al respecto. 

Únicamente señalar que algo que sí afecta directamente al bebé dentro de la alimentación de la madre, es por supuesto, la cafeína y el alcohol. Esto último, si lo puedes evitar mientras das el pecho, es lo ideal. La cafeína, sin embargo, en dosis no muy grandes, puede ser aceptable. Osea, podrías tomarte un par de cafés al día tengo entendido. Se sabe que hay algunos bebés más tolerantes con la cafeína y otros que se ponen como terremotos, porque les afecta más. Eso como siempre, cada bebé es un mundo. La cafeína que tu tomas, pasa a la sangre y ésta, tarda bastante más de lo que tarda tu cuerpo en asimilarse y desaparecer de tu leche. 

 Por último, pero no menos importante, quiero recalcar la importancia de mirar bien lo que tomas cuando se trata de infusiones y plantas. Está demostrado que esto sí puede afectar, pues algunas actúan directamente sobre tu organismo, tus hormonas, etc. Parece una chorrada, pero hasta que me informé, no sabía que una manzanilla puede resultar segura durante la lactancia y sin embargo, un poleo menta tiene alto riesgo de toxicidad para el lactante. Y como el poleo menta, otras como el regaliz o el eucalipto. Hay que mirar antes de tomarlas si son adecuadas o no. 
Por mi experiencia, que soy dada a las infusiones, resulta seguro tomar: manzanilla, tila, hierba luisa, roiboos, entre otras.

Lo recomendable, es siempre mirarlo aquí: http://www.e-lactancia.org/

Si sale el compuesto en color verde, es seguro tomarlo y si no lo fuera, te explica el por qué y te ofrece sugerencias alternativas. Añade esto a tus favoritos si vas a dar el pecho. Te servirá de muchísimo. Aquí no toca hacerlo ahora, pero próximamente, hablaré de esta web, de quiénes son los expertos médicos que la llevan, lo que ofrece y demás. Es 100% confiable y aunque aún es poco conocida entre los profesionales, cada vez más matronas, pediatras y farmacéuticos, recurren a ella para asesorar a sus pacientes.

Si tenéis alguna duda o queréis decir cualquier cosa, escribidme en los comentarios y trataré de responder pronto. Siempre en base a mi experiencia personal.

Si vais a dar la teta, os recomiendo fervientemente haceros con el libro "Un regalo para toda la vida", del pediatra Carlos González. Creo que es algo que toda embarazada con deseos de lactar, debería tener.













5 meses de felicidad

viernes, 25 de marzo de 2016

Hacía tiempo que no pasaba por aquí. Bueno, tener un bebé ha supuesto muchos cambios para mí, entre ellos, el no tener tiempo para hacer casi nada más allá de mi día a día con Adri, algo que aún estoy intentando cambiar organizándome mejor, pero aún así, bastante difícil de momento. 

Que conste que no me quejo. Estoy feliz de tener esta nueva "vida", que aunque me deja muerta al final del día, merece muchísimo la pena y no la cambio ni un segundo por la que tenía antes. Quizás a ratitos, pero cortos.

Parece mentira que ya hayan pasado cinco meses desde aquel 23 de Octubre. Lo que hemos aprendido y cambiado los tres. Sí, los tres, No sólo Adri ha tenido que adaptarse a este nuevo mundo, si no que nosotros hemos tenido que adaptarnos a su mundo, una nueva rutina, con horarios irregulares, prioridades y qué sé yo ahora mismo cuantas cosas más.

Voy a hacer un breve repaso de lo acontecido estos meses, a modo de intro en esta nueva etapa bloggera. Empezamos...

Adrián nació con 3,170kg y 50 cm, por cesárea. Al salir del hospital, pesaba unos gramos menos por aquello de la pérdida de los primeros días. Conseguimos hacer lactancia materna exclusiva, que consiste en alimentarlo sólo de leche materna, sin otros líquidos, fórmulas o suplementos. Al poco, el peque había puesto kilo y medio más casi. ¡Guau!, la teta funciona, dijo el pediatra. El caso es que desde entonces nos ha ido genial y así seguimos, sin otra cosa que no sea la teta. 

Hemos pasado momentos duros, sí. La teta a veces puede ser muy "esclava" pero yo no imagino hacerlo de otra manera. Desde el embarazo, mis aspiraciones iban en dos direcciones: parto y lactancia. La primera no se cumplió como yo deseaba, pero la segunda sin embargo está siendo un éxito total. Me siento muy orgullosa de estar llevando una lactancia materna tan bonita como yo la deseaba. Cada mamá elige lo que es mejor para ella y su bebé, y se decida lo que se decida, siempre está bien, eso quiero dejarlo claro. En mi caso, la lactancia es lo que yo elijo para mí y mi bebé y aquí en el blog, estoy dispuesta a hablar y divulgar todo lo que voy aprendiendo de ella, que en mi opunión y como diría el pediatra Carlos González, "Es un regalo para toda la vida". 
Os dejo una foto promocionando la LM, aquí en casa, en la calle, en el súper o donde toque. Que nadie se alarme que se ve menos que en una foto en la playa.



Se pasan crisis, que además están registradas y son conocidas como tal, pero con mucha paciencia y mimo, hemos conseguido llegar hasta aquí, y ahora sólo queda un mes para combinar la lactancia con la alimentación complementaria. 
Ahora Adrián pesa 7kg justos y mide 64 cm. Está hecho un bomboncete y lo más importante, se le ve un niño feliz.

Esta es la tabla de peso y estatura que llevamos:

12d    3,320kg    50cm
19d    3,680kg
1m     4,300kg    55cm
2m     5,450kg    58,5cm
3m     5,9kg        60cm
4m     6,7kg        63,5cm
5m     7kg           64,5cm

Quizás os preguntéis porqué el peso aumenta cada vez más lento en relación a la edad. Es lo lógico y normal. ¿Os imagináis un bebé que creciera siempre al mismo ritmo que al principio? No sería sano.
Las medidas pueden cambiar en función del tipo de alimentación y de si se comienza con los suplementos antes o después, pero para el caso de lactancia materna, estas medidas corresponden al percentil 50 para el peso aproximadamente, y por encima de la media en cuanto a estatura. Osea, que Adri es más alto que gordo. Bueno, eso está bien, ¿no?

En lo demás, es un niño buenísimo. Tiene sus cosas como cualquier bebé pero lo cierto es que nos lo está poniendo relativamente fácil. Hay días que cambia a pasos agigantados y aprende varias cosas nuevas que se lleva poniendo en práctica un tiempo; y de repente, vienen días que como yo los llamo, son crisis de sueño o de silencio. Parece que esos días tocara hacer nada, y se muestra callado, más pasota, en definitiva, algo más aburrido de lo habitual. Todo eso también es normal. Ya he aprendido que esos periodos llegan y lo que he observado, es que detrás de estos mismos, a menudo, Adri hace algo nuevo o aprende alguna habilidad. Es como si estuviera madurando las cosas por dentro.

Desde recién nacido sonreía, aunque no a estímulos si no antes necesidades básicas cubiertas como sueño, hambre, etc. Fue a los 2 meses y poco que empezó a sonreir cuando le hablábamos y lo recuerdo con muchísimo cariño. Se me caía la baba al verle dirigirme una sonrisa.

Fue muy precoz levantando la cabeza como una tortuguita, se le daba genial eso de estar boca abajo.
Con tres meses, empezó a agarrarlo todo y ya desde entonces, no ha parado. Recuerdo que me despisté un segundo una vez, y me lo encontré comiéndose la esponja del baño como si no hubiera mañana jajaja. Ahí empezó a coger el gusto de agarrarlo todo.

A menudo, me preguntaba cuándo se reiría a carcajadas y cuándo le oiría hacer ruiditos más allá de algún "Auuu" solitario que soltaba de vez en cuando. Estaba deseando verle hacer monerías. Bueno, pues como con todos, esos momentos llegaron. Su primera risa a carcajadas fue con 3 meses y 3 semanas y ahora ya es habitual verlo reirse por cualquier cosa; y sus primeros gritos han llegado a la tierna edad de 4 meses y medio. Se pasa el día dando voces, diciéndole a cualquier cosa, cartel, persona o animal "Aaaaaahhhhhh" y pasándoselo teta oyéndose a si mismo. Me hace muchísima gracia y me encanta verlo así.

5 meses dan para mucho. Adri juega, nos sonríe cada vez que nos ve y nos habla, nos replica; adora la hora del baño y nos pone perdidos de agua a su padre y a mí cada tarde...
Es tan expresivo que casi siempre sabes lo que necesita o quiere. Le encanta que le hagamos el simulacro de andar (literalmente se parte de la risa), que le cantemos; ya reconoce los cinco lobitos y es feliz durmiendo cada noche entre nosotros dos. Y bueno, nosotros también, para qué engañarnos.
Es increíble como esta mini personita ya va adquiriendo su propia personalidad. Y me encanta. Y lo adoro y cada día lo quiero más y más. Es un sentimiento que se supera día a día.


Tengo mucho que contar, de nuevo, lo sé. A ver si esta vez, tengo aunque sea el ratito de escape para meterme aquí de cuando en cuando. No he querido meterme ni siquiera por encima ahora, porque considero que me da para un post entero cada cosa, y creo que así estará todo más claro, ordenado y fácil de leer.
Quiero contaros más cosas de mi experiencia con la lactancia, desde mitos que he ido esquivando y superando, a cómo me las he manejado con el tema de las medicinas si he estado mala, las crisis de la teta (¡¡que qué malas que son!!), las curvas de peso según la edad, etc, etc, ETC. También ofrecer nuestro punto de vista sobre el colecho, que tan ricamente practicamos y por último pero no menos importante, conseguir que el Capitán Burbuja, padre de la criatura, escriba de vez en cuando. Tengo su palabra y una opinión masculina nos resultará muy valiosa jejeje.



 
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