6 semanas post-cesárea: una herida no sólo física.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Hola de nuevo,

siento que lo que escriba a partir de ahora va a ser muy diferente a todo lo anterior, cuando contaba por semanas el embarazo y describía todas mis sensaciones en esos momentos. Ahora me corresponde una etapa nueva, la que se supone hemos estado esperando esos 9 meses con tantas ganas. Mi experiencia de estas primeras semanas como mamá, merece una entrada exclusiva, así que sólo diré de momento, que pese al cansancio y las ojeras, estamos muy felices de tener al pequeño Adrián aquí, que estoy aprendiendo muchísimas cosas a marcha forzada y que todo eso merece la pena cuando el peque me devuelve una sonrisa consciente.

6 semanas desde mi cesárea...esa cicatriz no sólo física, si no emocional también para mí. Creo que no ha habido día que no haya pensado en ello.

Esta semana, tuve control puerperal con mi ginecólogo. Ya me había quitado los puntos y quedaba ver el estado de la cicatriz desde dentro por ecografía.
Mi estado físico, al menos externo, ya es excelente, en el sentido de que desde el día 7-8 post-cesárea, no tengo absolutamente ninguna molestia, como si nunca me hubieran abierto. Ya podía tomar todas las posturas para dormir (de lado, boca abajo), agacharme, levantar las piernas sin sentir ni un sólo tirón o dolor, toser, reir, estornudar, etc. Hablando con otras mujeres de sus cesáreas, creo incluso que a pesar de lo muchísimo que me dolió los primeros días, ahora mi recuperación es estupenda, pues me llegan a contar que aún tienen que ir andando despacito, que les molesta al subir y bajar de la cama y cosas así. Yo, por suerte, si me descuido, hago la maratón. El médico de hecho, ya me ha dado vía libre a hacer deporte, retomar el baile y vida normal. En este tiempo ya he perdido 14 de los 17 kilos que puse, con suerte sin dieta, y mi barriga poco a poco vuelve a ser la de siempre.

Cuando me hicieron la eco, que fue vaginal, metí varios botes de la impresión, pero porque no sabía cómo iba a ser la sensación después de la cirugía. La verdad, me daba mucho respeto. Pensaba que dolería, no sé porqué. El caso es que no. Y el ginecólogo se partía con cada uno de mis brincos.

Vimos la cicatriz por dentro, me la enseñó y me dijo que estaba muy bien, que era una costura muy bien hecha. Lo cierto es que se veía mucho más pequeña que la de fuera, parecía un corte pequeño desde dentro. Me preguntó si daba el pecho de forma exclusiva y le dije que sí. Me contestó que entonces no vería la regla en meses.
Upppss...Fallo! Mi regla ya ha regresado doctor, a los 30 y pocos días del parto y de hecho le pregunté algo que me tenía mosca. Me habían dicho que tras el parto, sea vaginal o cesárea, el periodo suele ser muy largo y abundante y conocía muchos casos a mi alrededor, así que por qué a mí me había venido mis 3-4 días de siempre, con un sangrado exactamente igual que el de siempre, tirando a normal-escaso. Se quedó alucinado con que ya me hubiera venido dando pecho a demanda exclusivamente y me miró por dentro y me dijo:
"Tienes unos ovarios excelentes, eres muy fértil y ya has recuperado esa capacidad de nuevo tras el embarazo. Tú de las antiguas serías ésa que se quedaba inmediatamente después de parir. Lo del periodo, demuestra que recuperas la regularidad enseguida, así que de maravilla. El año que viene te veo con otro embarazo por aquí"

Entre éso y el útero de libro (quizás ya no porque tiene una rajita), me quedo con dos piropos a mi ser interno que debe ser la caña, aunque haya acabado en una cesárea, pues mira, eso que me llevo.

Después, yo le dije que no tenía intención de embarazarme otra vez hasta estar muy muy recuperada, que no quería complicaciones después por la cesárea y que me gustaría intentar un parto vaginal. Me dijo que con un año era suficiente en mi caso y que si me quedaba antes, no pasaría nada tampoco salvo que sería cesárea directa. Le insistí en que yo esperaría más con tal de estar al 100% y me dijo que la diferencia ya no la marcaba el tiempo a partir del año, si no las circunstancias del siguiente embarazo.
Fui al grano y le pregunté: ¿tengo todas las papeletas de acabar en cesárea igual, no?
Me dijo que no necesariamente pero que tengo más opciones porque si me salía otro bebé con la forma de la cabeza del padre (más alargada que ancha parece ser), mi pelvis con su forma particular, no podría dejarlo pasar y que bueno, que si tenía suerte y era una niña,más pequeñita y con la cabeza más parecida a mí, entonces tenía mis opciones si me ponía de parto sola. Vamos... un milagro que se dé todo junto, no? Me sentí bastante mal. Me dijo que Adri estaba muy alto y era lo que había. Me explicó que hubiera salido vaginalmente pero probablemente "destrozado" y sufriendo mucho. Asumo pues, que si eso era cierto, fue lo mejor, pero siempre me queda la duda. O en este caso no, porque aún a pesar de la cesárea, hubo que usar forceps, con lo cual, la cosa era real. Estaba difícil y no emperrarme fue lo mejor para los dos.

Es cierto que comprendo que con doble vuelta de cordón, más bebé descolocado, más encima alto, más bolsa rota, eso acabara en cesárea, pero... No quiero que la próxima vez asuma nadie categóricamente que no puedo con un bebé con la forma de cabeza de mi marido. Y eso de pelvis "especial", ¿ahora por qué? Hace un tiempo tenía la pelvis estupenda. Sinceramente, y de verdad que aprecio mucho su trabajo y es una persona que creo es muy buen profesional, pero llegado el caso, buscaré opiniones, pues no termino de entender cosas. Sé que su decisión fue totalmente justificada esta vez, pero no pienso que ciertas condiciones que a mi modo de ver y por lo que he ido leyendo,sean motivo para hacer otra cesárea tan categóricamente, y que conste que me la haría sin quejarme si así me lo aconsejaran tras preguntar y pedir varias opiniones, por supuesto, pero lo voy a pelear mucho. Desde luego entre cesárea de urgencia y cesárea bien hecha y con tiempo, me quedo con lo segundo.

Con esas me fui de la consulta y tengo que volver en 6 meses.

¿Qué decir de lo que yo siento 6 semanas después?...que aún me pesa, que aún no me he perdonado con mi herida. A pesar de eso, que es trabajo mío, de tanto darle vueltas he llegado a sacar rabia para decir algunas cosas, a mi misma sobre todo pero también a algunas personas.

No hay una sólo forma de traer niños al mundo. Querer que todos los partos sean iguales es una exigencia enorme y muy injusta. Por supuesto que lo más importante es que ambos y sobre todo el niño, esté bien y no haya sufrido, ¿qué duda cabe? Cualquier mamá se rajaría la barriga con tal de asegurar eso y este acto ya de por sí, es una prueba inmensa de amor hacia tu bebé. Por otra parte, a quiénes alguna vez me han dicho "que yo no he parido", personas que me cogieron con la guardia baja quizás en esos momentos, pero que sinceramente, a ti te diría que siento mucho que pienses así. La próxima vez que me suelten un comentario de esta clase, seguro voy a contestar. En esos momentos me entraron ganas de decir: "no cabe ni un tonto más" y me hubiera quedado tan a gusto. Primeramente porque me parece de muy poca delicadeza, educación y tacto decir eso a una persona que ha tenido una cesárea y lo está padeciendo. Porque parece que se le quite mérito o no gane tantos puntos como por tener un parto vaginal, mal llamado a menudo parto natural. La recuperación es muy dolorosa y larga. No, no echo en falta los dolores de las contracciones, yo también las tuve. La cesárea es una forma más de dar a luz. En mi informe pone "parto por cesárea". Y como tal, yo lo considero.

Es posible que recupere esta entrada más adelante si descubro que me quedan cosas por decir, o quizás escriba una nueva donde descargue todos mis sentimientos, pero de momento se queda así. Ya tenía ganas de soltar...
Y bueno, para terminar, decir que todo esto, a pesar de lo que pueda hacerme sentir la herida, empequeñece con cada sonrisa de mi niño, con cada mirada y con todos esos momentos, únicos de amor en los que no cabe ni un poquito de rencor a nada, sólo felicidad, por tenerlo ahí, por verlo tan bien y sano. En esos momentos me digo a mi misma que pasaría por 20 cesáreas con tal de llegar a él y doy gracias al cielo por todo lo que tengo, que es mucho, y una cosa no quita la otra. Soy tremendamente afortunada por tener a Adrián. Te quiero mi vida.








 
template design by Studio Mommy (© copyright 2015)