Semanas 4-5

martes, 21 de abril de 2015

Dos o tres días después de enterarme de la feliz noticia, ya estaba pidiendo cita con el ginecólogo. Aquí en Mallorca no tenía referencias de nadie, así que pensaba que igual me tocaba ir haciendo visitas hasta encontrar alguien que me diera confianza pero la verdad es que tuve suerte.

Mi doctor es un gran profesional, que aunque a veces yo lo saque de quicio con tanta duda y paranoia (totalmente normal y comprensible sabiendo lo 'cagueta' que soy), no deja de escucharme y de atenderme incluso fuera de hora si es necesario. Siempre me atiende con una sonrisa, y también tiene siempre palabras amables para mi. A parte de eso, como buen doctor que es, no deja de insistirte en que comas bien y te cuides. En cada visita lo revisa todo desde el principio y nunca va con prisas, parece que fueras su única paciente y siempre te vas con la ecografía hecha para quedarte más tranquila. Su enfermera auxiliar también es un encanto. Es verla entrar en la sala y sentirte relajada. Siempre te sonríe y te tranquiliza con su positividad. Muchas veces sientes que se pone en tu lugar por su posición de mujer y la experiencia que ella ya tiene en esto, lo cual es muy agradable. Desde aquí, mi pequeño homenaje a ellos dos por aguantarme y por saber llevarme tan bien. Estoy encantada de haber dado con ellos.

La visita
Básicamente esta vez fue para comprobar que ahí dentro había algo. Estando de tan poquito era imposible ver nada más que el saquito, una pequeña bolsita que se había formado donde antes no había nada. Pura magia. A parte de eso, recibí indicaciones sobre como llevar esas semanas el embarazo, que vitaminas prenatales tomar, cómo alimentarte adecuadamente y por lo demás, vida normal y corriente. Pesaba entonces 57,500kg.

El bebé
Ahora mismo es una pequeña bola de células, que pronto empezará a dividirse para formar por un lado al futuro bebé y por otro lado, la placenta, que es la encargada de protegerle y alimentarle durante todo el embarazo. En la semana 5 el corazón empieza a tomar forma y si no lo hace ya, pronto empezará a latir a pesar de no estar a pleno funcionamiento.

Lo que yo sentí
Sobre todo dolor intenso en el pecho, no todos los días y a veces a intervalos en el día pero cuando venía, era bastante molesto. También gases y digestiones difíciles tras cada almuerzo, lo que me quitaba las ganas de cenar a veces (aunque lo hacía, por esa cosita que necesita que te cuides por los dos). De todas formas, la mayor parte del tiempo como si nada. No sentía absolutamente nada, tan normal.



Aquí empieza todo

Recuerdo perfectamente como empezó ese día. María se acababa de ir tras pasar unos días con nosotros. Durante esos días no le faltó tiempo para hacerme la pregunta: ¿Cuándo seré tita?
Yo poco convencida le dije que esperara tranquila, que ya si eso.

Como cada mes, yo estaba esperando que llegara mi regla puntual a su cita, nunca más de 26-27 días. Ese mes, Febrero concretamente, me sentía un poco más sensible de lo habitual en mi, ya que yo ni me entero nunca de que estoy en esos días del mes, ni me duele, ni siento nada de nada. Vamos, que si no es por que lo veo, no notaría lo más mínimo. Guay, ¿eh? Lo sé, soy la envidia en ese aspecto.
El caso es que esta vez, llevaba varios días sintiéndome molesta y antes del día clave, viendo que la cosa no cambiaba, me hice un pipi-test de estos. Bueno, alguno más para ser sincera. Por confirmar. Vaya que no me lo creía.

Mi cara no tenía precio. Ahí estaba el test diciendo: "Embarazada. 1-2 semanas". Entre la risa que me entró y el tembleque de las piernas (para qué lo voy a negar), no sabía cómo decírselo a Pablo que estaba desayunando para irse a trabajar, todavía ajeno a todo lo que venía por delante.

Bueno, pues no lo mejoré mucho. Así tal cual, medio tronchada y temblando me acerqué y se lo solté de golpe. Su reacción fue: "Ah, bien. Me tengo que ir ya. Pero, ¿eso se equivoca a veces no?"
Poco después, se enteró María y conforme pasaron los días, el resto de la familia. Era 12 de Febrero y por San Valentín, ya toda la familia estaba al tanto.

¿Qué me hizo sospechar?
En mi caso un dolor bastante intenso en el pecho durante varios días. A veces venía y otras se iba pero para volver igual. Nunca me había pasado. Como he comentado, nunca he sabido que son esas molestias relacionadas con el síndrome premenstrual, lo cual me hizo pensar.


 
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