Semana mágica 5

lunes, 28 de diciembre de 2015

¿Sabéis a qué me refiero con "semanas mágicas"?

Gracias a mi primo Antonio y su mujer Laura que me descubrieron un libro estupendo, yo ahora sí.
Brevemente, diré que son periodos de tiempo en los que el bebé se encuentra más irritable, desconcertado, llorón, insoportable, etc; y que coincide con un "salto adelante" en su desarrollo. Es decir, tras pasar ese periodo de irritabilidad, parece ser que el bebé ha adquirido nuevas capacidades.
Aprender puede ser algo muy costoso, especialmente para un bebé que necesita adaptarse a su nuevo mundo y no sabe cómo enfrentarse a la gran cantidad de estímulos diarios que recibe, y por ello en estas etapas, se queja más de lo habitual.

El libro comenta que puede haber un lapso de una semana arriba o abajo y también que depende de si el bebé nació pre-término o post-término. En esos casos, la edad corregida se ajusta más a estos periodos.

Bueno, mi experiencia me dice que la semana mágica 5 o no la he notado mucho, o ha ocurrido en la 6ª semana, cosa que el libro comenta que es probable. Voy a tratar de esquematizar lo vivido como el libro trata de hacerlo, ya que me parece muy intuitivo y sencillo de explicar. Tened en cuenta que esto fue cuando Adri tenía 5-6 semanas, que ahora ya tiene 9 y ha pasado otra crisis pero de esa hablaré otro día, así que se refiere a entonces.

Semana 5

Signos de inquietud

-Puede estar muy alterado.
Vale, partiendo de que en un bebé eso es bastante normal, quiero decir muy pero que muy alterado. Creo que fue la primera rabieta sin consuelo de Adri. Horas llorando y rojo como un tomate por más que tratara de hacer por consolarle. No sabía qué hacer, que podía pasarle, aunque con lo que había leído ya en este libro, pude imaginarme que sería normal. Lo bueno de este libro también es que te da una visión tierna de todo esto. Osea, el niño llora porque es el momento de crecer y ese cambio le abruma demasiado, por lo que lo expresa de esta manera. En mí eso provocó tranquilidad, compasión, cariño, pues era capaz de entender que todo aquéllo tenía una razón y que lo que necesitan en ese momento es tenerte a ti. Puede ser que tu bebé sea muy tranquilo y entonces esta rabieta sea más leve, o puede que sea de por sí bastante nervioso y entonces se desate por completo estos días y os resulte desesperante; pero lo que sí es cierto, es que se produce un cambio en mayor o menor medida.

-Puede reclamar la presencia de su madre insistentemente.
Bueno, en el libro describe como al atenderle tú como mamá, el niño parece sentirse reconfortado. En mi caso fue un poco al revés. Creo que ni mi presencia le calmaba, pues seguía llorando sin parar y hasta me daba golpes del cabreo. No obstante, seguro que tiene razón, pues Adri llora como todos los bebés también para pedir que lo cojas en brazos y aunque eso signifique no calmarse y seguir llorando en tu hombro, muchas veces sabes que lo necesita. Tras pasar por esto, ya son muy pocas las veces que mis brazos no le calman. Pablo lo suele decir. Se pasa el rato intentando que deje de llorar, en brazos, haciendo de todo, y voy yo y lo tomo un segundo y ya se calla y hasta se queda dormido de inmediato. El siempre me dice: ¡¡si yo estaba haciendo eso mismo!! El caso es que es verdad, muy a menudo los bebés lo que quieren es MAMÁ.

En estos momentos, es importante saber que el bebé está pasando por una etapa de crecimiento y que por eso lloran, para que se los coja en brazos y se los tranquilice con el contacto físico. El libro así lo indica y es algo que yo siempre hago, me diga la gente lo que me quiera decir. Es mi hijo y actúo con él como creo que es mejor. Jamás lo dejo llorar. Al contrario, le doy todos los abrazos y el calor que necesite. Ya llegará un día en que no sea capaz de calmarlo con nada. Mientras tanto, no pienso dejar de hacerlo.

¿Qué hago e hice en su día para calmar a Adri?
Bueno, de todo. Digamos que todo un combo.
Caricias y abrazos, cogerlo y ponerlo sobre mi hombro y dar saltitos suaves mientras le susurro en la orejita, mecerlo, hablarle y cantarle sobre todo mucho, darle palmaditas en la espalda, ponerlo sobre mi pecho, entre otras cosas. De todas las cosas que suelo hacer, destacaría dos.

-Romper el llanto con un bañito caliente- Esto es algo que le relaja muchísimo y después casi siempre llega la misma situación: tetita y a dormir.

-Darle el pecho- Incluso cuando no tiene hambre. Hay veces que de solo agarrarlo se queda dormido, tranquilo y suelta una sonrisa. Otras veces, parece que está cabreado también con él, pero no dejo de ofrecérselo, pues llega un momento en que parece que ha tenido suficiente llanto y lo coge desesperado mientras se calma haciendo ruiditos. Esto es muy cansado. Básicamente es estar ahí todo el día, saber que tu pecho le calma como si fuera un chupete (que por cierto Adri no los quiere), pero a pesar de todo eso, es algo que me encanta, aunque desespere a veces.

Cambios en el bebé tras la crisis de las 5 semanas.

-Observa las cosas durante más tiempo seguido y más a menudo.
Definitivamente sí. Adri es súper curioso. En esos momentos, sólo veía bien los contrastes más llamativos pero yo jugaba con él con unas tarjetas blanco y negro, y me impresionaba lo bien que seguía con la mirada la tarjeta cada vez que la movía a su alrededor. También por estas fechas empezó a fijarse más en los rostros, tratando incluso de imitar tus gestos si le sacabas la lengua o le hacías algún ruidito.

-Escucha las cosas más a menudo y presta más atención.
Sí. Adri lo escuchaba todo. Los sonajeros y los juguetes los buscaba cuando sonaban, cualquier ruido alrededor lo espabilaba o le hacía buscar de donde venía y si le hablabas, se te quedaba mirando muy serio como embobado, analizando un poco todo lo que le estabas haciendo.

-Se da más cuenta de que le tocan.
Siiiii. Reacciona a las caricias y si está de malas, te evita incluso cuando te pones cariñosa a sobarle enterito jejeje. Y al revés. Si está mimoso y alegre, le encanta que le toques, le cojas de las manitas y lo sobetees entero de arriba a abajo.

-Parece que percibe mejor los olores.
No lo sé, no he podido comprobar esto.

-Sonríe por primera vez o lo hace más que antes.
Adri sonríe desde que nació, pero en esos momentos era sobre todo al satisfacer sus necesidades más primarias. Después de tomar teta y quedarse saciado, dormidito, al hacer sus cositas y quedarse relajado...
Al mes creo, empezó a sonreirme cada vez que se despertaba al verme aparecer por la cuna, pero aún eran pocas las risas que se le escapaban conscientes por esta época. Ahora tiene 9 semanas y se ríe muchísimo más y contigo de forma social cuando le hablas, le tocas o le haces alguna gracia; pero bueno, esto no entra en este capítulo todavía.

-Emite sonidos guturales con más frecuencia.
Pues sí. Desde "Agaagggaaa", a "Agguuu", "Iuuu", "Auuuu" a algún sonidito que se escapa más definido cuando está contento y hasta él parece alucinar con lo que ha dicho jeje. Esto sólo nos pasó una vez por esta época. Recuerdo que nos dejó alucinados que emitiera una sílaba clara tan pequeñito, pero como digo, fue estando especialmente alegre tras un baño y no volvió a repetirse hasta más tarde, que habrá hecho uno o dos más. Lo demás, son balbuceos.

-Expresa que algo le gusta o disgusta a menudo.
Sobre todo expresa lo que le disgusta. Eso sí que te lo hace saber y bien. Lo que le gusta, ahora lo hace mucho sonriendo pero entonces, intuías que le gustaba porque no lloraba y te observaba embobado.

-Se nota que sabe lo que va a ocurrir. Se anticipa a situaciones.
Yo no diría aún eso. Lo que sí vemos claro es que el baño lo huele de lejos y nada más lo sacamos del salón y empiezo a quitarle la ropa, parece dejar de llorar o lo que sea, para ponerse de muy buen humor.

-Permanece despierto más tiempo y más seguido.
Definitivamente sí. Desde las 3 semanas, pasa muchos más ratos pidiendo entretenimiento durante el día que al principio. Son ratos en los que estaba súper alerta a todo y no tenía sueño. Momentos para aprovechar y estimularlo un poco.
Por suerte, las noches las duerme sin problema. Llegan las 8pm y se queda dormido normalmente tras el baño y la teta y quizás después de berrear un poco. Duerme hasta las 7-8am del día siguiente salvo por las tomas nocturnas, que son un ratito de teta y a dormir sin siquiera abrir los ojos ni rechistar. Osea, que muy bien.

-Su respiración es más regular.
Sí, y si no que me lo digan a mi que me he pasado noches en vela escuchándole respirar. He desarrollado ya un sentido especial para dormir y a la vez conectar mi oído en esa frecuencia que sólo capta su respiración y aisla el resto jejeje.

-Se sobresalta menos que antes y tiembla menos que antes.
Nunca tembló y creo que se sobresalta más. Ahora es más consciente de todo y los movimientos, los ruidos, le impresionan mucho más.

Esos serían los cambios que experimentó Adri en esas primeras 5 semanas. La verdad que hay días que parece sorprenderte con varias cosas nuevas y otros que parece que nada, que dé como pasos atrás, pero todo eso también es muy normal. Tiene días, al igual que nosotros los adultos y cuando lo piensas de semana en semana, es cuando realmente te das cuenta de lo mucho que va cambiando y despertando.

Próximamente escribiré sobre la crisis de las 8 semanas, que en nuestro caso, llegó un pelín antes, parece que se juntaron las dos. También debo alguna que otra entrada de lactancia con nuevas experiencias y los juegos de estimulación que hemos practicado por etapas. Esto último, gracias a otro maravilloso libro del que hablaré otro día.












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