Semana 36

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Bueno, ya queda atrás la semana 36 y entramos oficialmente en la 37. Queda muy poquito ya para que pasemos a hablar de una carita conocida en vez de una barriguita. Sólo 3 semanas aproximadamente.

A partir de la semana 37, los bebés se consideran a término. Quiere decir que si nace ahora, no es considerado prematuro si no con las mismas que si nace en la semana 40 o en adelante.

La gente por la calle me dice que ya tengo la barriga muy baja, que si tengo cara de esto o lo otro, que les voy a dar la patrona (12 Octubre) a los guardias y esas cosas; pero yo no noto diferencia. Me miro la barriga e igual está más baja que antes, sí, pero tampoco una cosa exagerada, es más, yo la veo algo alta aún. Con respecto a lo demás, pues no sé, pero yo apenas tengo las molestias y sensaciones que tienen mis compañeras de las clases de pre-parto hace ya semanas. Alguna que otra cosa sí que siento pero no diría yo que tanto como me cuentan ellas. A veces, me da "miedo" que mi cuerpo no esté preparado para el parto, ya que parece que "ensaya" bastante poco.

La habitación de Adri ya está preparada, la maleta del hospital también lista y sólo queda esperar.

Estos días, estoy muy sensiblona, ilusionada y asustada a la vez. Cuando llegue el bebé, va a venir toda la familia, lo normal. Para mi, es inevitable pensar también en mi pequeña familia 4 patas, Dexter y Toffee. Estos días, estoy que muero con ellos. Los miro, los abrazo, me refugio en ellos y pienso que no podría estar sin ellos nunca.
Nuestro peque Toff, tiene un problemilla con el miedo que le tiene a casi todo, lo cual hace que se irrite y ladre a todo lo que le resulta extraño. Siempre en la calle, pues en casa, como yo digo, el sabe que lo que queda dentro es FAMILIA y es el ser más cariñoso y entrañable del mundo.
La cosa está en que, justo después del parto, la casa va a ser un caos con tanta gente, familia, amigos, etc; entrando y saliendo, moviéndose de un lado a otro, llamando al timbre, más un bebé. Así, todo el día. Sinceramente, el bebé no me preocupa. Sé que Toffee lo amará con toda su alma y como ya he dicho, lo habitual en la casa, para él, siempre es FAMILIA. Entonces, él es todo amor incondicional.
Lo que me preocupa es que la situación para él, va a ser un auténtico caos, una bomba justo en el momento en el que estamos tratando de reconducir esos miedos, esa manera de comportarse ante los estímulos externos, y que cree una mala asociación de todo esto, empeorando su estabilidad.
Por eso, tras una noche dándole muchas vueltas sin poder dormir, llamé a Patri, de la asociación Pecass, que es la educadora canina de Toffee. Le conté la situación e inmediatamente estuvo de acuerdo conmigo en que teníamos que evitar esa masa de gente con Toffee en estos momentos, porque el pobre mio se va a asustar, no va a saber reaccionar y encima no será su culpa, si no nuestra por exponerlo a tal situación en un momento en el que necesita otra cosa. Patri se lo llevará al refugio los días que dure la familia aquí, trabajará con él, y después, una vez solos Pablo, yo y Adrián, podremos volver a estar con él y seguir trabajando su tranquilidad con total normalidad y calma. El objetivo de todo esto, es conseguir que mi pequeño Toff, sea capaz de salir a dar un paseo tranquilo por la calle sin agobiarse, que podamos llevarlo de excursión y a todas partes sin que se asuste por un mosquito que pasa por delante y ladre como un poseído. Y lo vamos a conseguir, pero claro, hace falta mucha paciencia y sobre todo, no exponerlo al estrés del que hablo más arriba en estos momentos tan críticos de aprendizaje para él.
¿Por qué hablo de esto hoy en el blog de embarazo? Pues porque para mí, ha sido algo que ha marcado esta semana, porque Toffee es parte de mi vida y de mi familia igual que cualquiera, y aunque entiendo y sé que lo mejor es hacer todo esto poco a poco, me da una "pena" tremenda, no tenerlo conmigo esos primeros días, pues sé que será un maravilloso hermanito para Adrián y yo lo quiero con toda mi alma. Lo bueno de la nostalgia post-visita familiar, es que tendremos la motivación de ver regresar a Toff y empezar nuestra andadura particular los 5 juntos también.

Paso un poco a contar lo relativo al embarazo, ya seriamente, de esta semana...

Las consultas
Ya tuvimos nuestra última clase con la matrona. A partir de ahora, creo que me limitaré a hacer los ejercicios en casa, ya que la teoría la tengo bastante clara después de varias semanas de charlas.

También tuve consulta con mi ginecólogo, que será quien me lleve el día del parto también. La verdad, que todo lo que diga de él es poco. Tengo una seguridad y una confianza en él tan grande, me conoce tan bien después de todo este tiempo, nos ha cuidado muchísimo desde el principio, se pone en mi lugar continuamente, es delicado y tan profesional, que no me entra la menor duda de que él va a saber llevarlo de la mejor manera posible. Tengo mucha suerte de haber dado con él. Al principio, la recomendación me llegó de las propias doctoras de la clínica. Había 3 ginecólogos y todas me decían, que tratara de escogerle a él. Luego las enfermeras con las que me he ido encontrando en los análisis también lo habían tenido para sus embarazos, las radiólogas del hospital, vecinas mías, mujeres con las que he ido hablando por la calle, también curiosamente me han hablado de él. No sé, está claro que se lo tiene ganado. Yo sólo puedo decir cosas buenas de él.

A lo que iba. Tenía que mostrarle los resultados de la eco de las 36 semanas. Todo OK. Como siempre, tensión y peso, recomendaciones y de repente va y me dice, que me tiene que hacer la prueba del Streptococo. Mi cara, un poema. No me la esperaba.
Consiste en sacar muestras vaginales y rectales para saber si tienes o no esa bacteria. En caso de tenerla, durante el parto, te administran unos antibióticos para evitar que se contagie el bebé al nacer.
Esta bacteria, por lo visto, se encuentra muy comúnmente en la vejiga e intestino de cualquier persona, pero claro, en el caso de dar a luz, habría que controlar que un ser tan delicado como un recién nacido, no se contagie.
Pues ya os imagináis, lo incómodo de la pruebecita. La verdad, que a pesar de eso, lo hizo hasta con gracia y luego, esa delicadeza que le caracteriza, teniendo en cuenta que era un momento de lo más tenso para mí.

Cuando me dijo que esta bacteria, a veces causaba infecciones de orina y cosas así, pensé: "Ya está, es mía seguro". Yo que me las cojo por mi y por el resto de mujeres, seguro que me toca. Miré los resultados de la última que tuve, hace unos meses y me salió la bacteria "Esterococo". Vamos, que yo pensé, pues coco y coco, estos son primos hermanos, vamos que algún coco debo tener jajajaja. Pues llegaron los resultados y... NO!! Parece que no son iguales, de ésta en concreto me libro jeje.

Lo que yo he sentido
Más cansancio al andar o dar paseos largos, punzaditas "ahí abajo" mientras andaba y dolor en los huesos de la pelvis sobre todo. Es que es raro, porque tengo días en los que siento todo esto de golpe y me los paso molesta y ando como una tortuguita, y días maravillosos en los que parece que pueda andar el camino de Santiago y nada, tan normal. Esta semana, ha habido un día, sólo uno pues no me ha vuelto a pasar, en que sí he sentido las famosas contracciones falsas de Braxton Hicks, seguidas de un dolor leve tipo "cuando te viene la regla". Venía de andar, comprar y me puse a cocinar después de limpiar en casa. Me empecé a encontrar regular porque había estado mucho tiempo de pie y al sentarme, fue cuando me dio todo esto. Como unas 10-12 seguidas y ahí paró. Me quedé algo molesta ese día pero ya está, no han vuelto más, al menos que yo las note, pues muchas veces se me pone la barriga muy dura pero no te sabría decir si es eso o el bebé. Que yo sepa, las he identificado, sólo esa vez.

Y poco más. Ya deseando que pasen las semanas. Todo el mundo me dice que descanse que después me voy a enterar. Y sí, seguro que es verdad, pero estoy harta de descanso. Necesito actividad YA. Para mi ha sido un año demasiado tranquilo, acostumbrada a todo el movimiento diario que yo solía llevar encima, así que no puedo esperar a que Adrián nazca ya. Por el momento, tengo ratos más relajados y momentos hiperactivos en los que me da por hacer mil cosas y tener la casa como si fuera un cuartel militar: todo en orden.

Habitación del bebé, parte II

martes, 22 de septiembre de 2015

Ya habíamos empezado a darle vueltas a cómo sería la habitación de Adri hace un tiempo, pero ahora está tomando forma y prácticamente, ya está montada. Aún nos queda por hacer alguna cosilla, como por ejemplo, comprar las barreras separadoras para que los perros no puedan pasar pero a su vez, no se sientan discriminados en todo esto. Nos interesa que sepan que ahí está el niño, que pueden mirar, oler y sentir que forman parte del nuevo cambio que está por venir.

Lo primero que se hizo fue pintar las paredes de nuevo. Les hacía falta un retoque. Para ello, contamos con la ayuda de Tere y Juan, los abuelos paternos, que lo hicieron en una mañana: montaron la lámpara, los móviles del techo, el avioncito y empezaron a clasificar la primera tanda de ropa. Fueron días también muy intensos. Parece que hay poco que hacer pero en realidad, es una barbaridad. Así que nos vino genial su ayuda.

Esta semana, hemos acabado el resto con mi madre. Vestir el cochecito, comprar el moisés y la ropa que faltaba, plancharlo todo, y terminar de dejarlo "cuco". También se lo ha comido ella sola.

Le vamos a tener que dar un gran GRACIAAAAAS a los abus, que nos lo han dejado todo hecho.

Para que nadie se me pierda en una explicación ultra larga, voy a intentar describir la habitación con fotitos y de la forma más clara posible, en plan esquema jejeje. ¡Qué son muchas cosas!

**Color: tenemos dos paredes pintadas de verde manzana muy clarito, y otras dos en blanco. La idea es colocar en la de blanco el vinilo de animales que hemos comprado en cuanto nos llegue, junto a una lámpara con forma de lunita que compramos en Ikea.

En cuanto tenga foto de cómo queda en la pared, la subo. Por lo pronto, sé que una amiga también lo compró y le ha quedado muy bonito. Está en amazon, a 10 euros. Estamos esperando a que nos llegue. Dejo el enlace: Vinilo Miryo Amazon

**Cortina: La cosa va de animalitos y colores pasteles en tonos amarillos y verdes. Por eso, nos decidimos por esta cortina de Verbaudet. Nos gustó mucho desde que la vimos y las estrellitas de fieltro hechas por Tere, en los extremos de la barra, quedan genial con el conjunto. No se ve tan bien como me gustaría pero es lo que da de sí mi cámara del móvil.


**Alfombra: siempre me han gustado las alfombras para las habitaciones. No es que sea muy grande pero el simple hecho de tener un espacio, aunque sea pequeño, donde tirarte sin zapatos sobre todo en otoño/invierno, me encanta. Además, de decoración queda perfecta, ya que son elefantitos al igual que en la cortina y tiene los colores de la habitación. 

**Carrito, cuna y moisés: excepto la cuna, que es tamaño cuna-cama, lo demás ya lo tenemos preparado. El carrito ya tiene sus sábanas y está listo para cuando tengamos que salir con Adrián. El moisés, o en este caso ha sido mini cuna, ha sido adquisición de última hora, también regalo de mi madre. Nos hemos decidido por esta mini cuna porque los moisés que habíamos visto, tenían una estructura bastante incómoda de trasladar, además de que una vez acabado su uso a ver que hacemos con la canastilla y los palos. Poco práctico y le dura menos tiempo. Pues por el precio del moisés aproximadamente, encontramos la mini-cuna, que se pliega y se convierte en maletín una vez no la quieras usar más, y se mueve de un lado a otro con mucha facilidad. Nos sirve para viajes, ya que es muy fácil de llevar. 




La cunita aún no está vestida, pero tenemos un móvil (que intentaré ver si se ajusta a la mini cuna) y un gatito musical que nos regalaron. Sólo quería hacerle la foto a eso de momento, ya que la cuna la dejamos para cuando Adri sea más grandote. De momento, dormirá con nosotros cerquita en el moisés.

**Más decoración: tenemos un móvil hecho de fieltro por Tere, que cuelga del techo. En la foto, aparece colgado de la puerta del armario, pero es porque se ha caído (estaba atado con un hilo muy finito) y yo no llego ni subiéndome a la escalera, así que esperaré a que llegue Pablo para recolocarlo. Le he puesto un lacito azul, que resiste más y su sitio es en el techo, justo encima de la cuna.

La pañalera también nos la han regalado Tere y Juan, los padres de Pablo por si alguien aún se pierde. 

En la estantería tenemos varios regalitos que nos han ido haciendo. Tenemos el osito solidario, regalo de los titos Inma y Javi, tenemos un peluche de estos que ponen música cuando tiras de la cuerdecita, un muñequito lindísimo que fue nuestro primer regalo de todos para Adrián, por mi prima Ana, y un fofucho del peque con su cajita preciosa y foto. Este me lo he dejado para el final porque merece especial mención, ya que es regalo de Paii y Plou, que se casaron este pasado 19 de Septiembre, y aunque no pude asistir a su boda, tuvieron este detallazo con nosotros. Yo quería haber viajado a Madrid para la boda pero por fecha, ya no me lo permitieron, así que me emocionó mucho que en un día que es totalmente de ellos, nos sorprendieran con esto. Además, no sabéis lo bien que nos ha venido la cajita, porque pasé el fin de semana buscando una que fuera bonita para la habitación, sin éxito, para poder guardar los chupes y cosas varias sueltas que tengo por ahí.

**Bañerita y mini bañera: de parte de mi primo Antonio y su mujer Laura. ¡Qué bien nos ha venido! La verdad que ya estamos asumiendo un gasto importante de todo y cuando ellos, sin decirles nosotros nada, se ofrecieron a pasárnoslas, nos supuso un gran alivio. Muy, muy agradecidos. Además, también nos mandaron el gimnasio de juegos y el cangurito, para poder llevar al bebé encima cuando salimos a la calle. Justo al lado, he colocado un cesto del Ikea para la ropita sucia de Adrián, y así no mezclarla con la nuestra.

De la típica lista de cositas que necesita un bebé, que si tijeritas, la perilla, termómetro, etc; hemos optado por un set de Toysrus que lo contiene todo y varias cosas de más por el precio que nos costaban dos de ellas a lo mejor. Tiene muy buena pinta y lo hay también en rosa. Esponjas, jabón neutro para bebés, toallitas y poco más.

**Cosas varias: el escucha y el esterilizador. Nosotros hemos ido, como no, a por las ofertas de final de verano. El esterilizador han sido 12 euros, vale que no es de Avent por ejemplo, pero ni falta que hace. Caben los mismo biberones y chupes, funciona igual y es mucho más barato. ¿Para qué más? El intercomunicador lo hemos escogido con lo básico. Ya los hay con cámara y de todo, pero yo pienso que para hacer videoconferencia con mi niño, ya si eso mejor me paso por la habitación, que con escuchar que llora o se despierta, me vale y me sobra. Tampoco nos hemos complicado con eso.

**La ropita: esta es la parte que más nos ha costado acabar. Que si toquillas, toallas, bodys, pijamitas, conjuntos, calcetines, manoplitas, baberos...en fin, una auténtica locura. Tenemos un separador de Ikea donde colocamos la ropita que nos han ido regalando de tallas superiores a la de recién nacido y la 56, los baberos, las toallas, mantas, sábanas y esas cositas. 

Además, en los cajones tenemos clasificados la ropita que no es posible colgar tan fácilmente con los bodys, calcetines a porrón (regalos todos y en especial del tito Dani), gorritos y cosas de ese estilo. Todo de la talle 50 y 56, para tenerlo a mano y así conforme vaya creciendo Adrián, hacemos el cambio a los cajones.


Y por último, la vista del interior del armario, con todos los conjuntos, pijamas, y demás que tenemos para la talla 50 y 56 también. Todo organizado para así no perdernos. El fondo de armario es prácticamente cosa de los abus Ortega y de mi madre, que nos lo han puesto así de hermoso. Para separar ambas tallas, tenemos un saquito de estos para meter al bebé cuando hace frío. Mi madre no se pudo resistir cuando lo vio y a mi la verdad, que me encantan. ¡Se ven tan monos!

Y ya de verdad que si que no me dejo nada de nada. El vinilo queda por colocar, pero eso hasta que nos llegue no hay mucho más que pueda hacer por enseñároslo. Los colores de la pared, no consigo sacarlos en una buena foto como para que se vean bien, pero bueno, quien quiera verlo en conjunto, que nos haga una visitilla jejeje.

¡¡Eso es todo!! Ahora sólo queda esperar...






Semana 35

lunes, 21 de septiembre de 2015

Todavía no he entrado en la semana 36 pero queda muy poco, así que me siento con experiencia suficiente y sobre todo ánimos en estos momentos de ponerme a escribir. Tengo que matar el tiempo...

Estos días he estado acompañada de mi madre. ¡Qué buenos ratos son esos!
Hemos troteado Palma buscando lo que faltaba para tener el armario de Adrián preparado. Creo que no le falta nada por tener de la talla 50 (recién nacido) o 56, ya que mi madre ha arrasado con las existencias de aquellas tiendas que hemos visitado y comprado de todo diciendo eso de que "es que nace desnudo".

No puedo creer que ya tengamos 8 meses. Sabes que falta muy poco, que puede ser en cualquier momento o por el contrario, alargarse más allá de lo esperado pero lo cierto, es que esta incertidumbre me pone nerviosa. Me entra un poco de sensación de fatiga, como si se me retorciera el estómago por unos segundos, cada vez que me da por recordar que es que no queda nada.
Sigo teniendo miedos cada dos por tres, pero ¿quién no los tiene a esta altura? Más que nada puedo decir que ya tengo muchas ganas de que pase el tiempo y nazca.

La consulta de esta semana
Como ya mencioné, ahora tenemos revisión cada dos semanas y así, imagino será hasta el parto. Bueno, aún no me ha tocado visitar a mi ginecólogo pero si toca mañana y hoy ha sido la ecografía del 3 trimestre en el hospital, justo un día antes. He hecho coincidir las citas prácticamente el mismo día porque así, mañana únicamente le llevo el informe para que lo revise, que será del día de hoy, y no tendrá la necesidad de repetirme la eco, ni de medir al bebé ni nada, pues dudo yo que cambie mucho con un día de diferencia. Vamos, que mañana será pin pan pun, me mandará la analítica correspondiente y poco más, por eso también aprovecho para escribirlo hoy.

Bueno, pues eso, que a parte de las revisiones con mi doctor en la clínica, tenemos que hacer siempre una serie de ecografías específicas en cada uno de los trimestres y por esa razón, hoy hemos tenido cita con el hospital donde voy a dar a luz. Ha sido más o menos rapidita en comparación con las otras de este estilo. Poca cosa se podía mirar. Adrián ya es muy grande y por mucho que enfoques, sólo ves partes e incluso cuesta diferenciar qué es qué, al menos para mi que no soy experta en el tema.
Pues nada, le ha medido como siempre la cabecita, el torso, el fémur; le ha mirado las manitas, la cara y por lo demás, ha sido sacar un peso orientativo, ver cómo está la placenta y ya. El radiólogo lo veía todo estupendamente pero nosotros, apenas apreciábamos algo.

Resumen del informe:
Todo OK. Las medidas corresponden a aproximadamente 36 semanas, el crecimiento es normal y el peso estimado son 2,817 gramos. Su cabecita, al parecer, ya está bastante metida hacia abajo.

Lo que yo he sentido
De nuevo, nervio, mucho nervio jeje. A parte de eso, pues imagino que lo propio, más cansada, más lenta andando que el resto de la gente que me acompaña jajaja, a veces algo de dolor de barriga como si no hiciera bien las digestiones, que el cuerpo me pide comer más a menudo y poco más.
Los movimientos siguen siendo como los de las últimas semanas: más lentos pero más intensos, sobre todo bultos que sobresalen y se mueven de izquierda a derecha según le de (me dicen que es el culete), y aunque tiene días más tranquilos, también tiene otros de no parar. Una de estas noches se pasó moviéndose sin parar más de 2 horas mientras veíamos la tele. La verdad que mientras duermo, yo no lo siento apenas. Quizás es que entro en coma pero me extraña, porque soy de sueño ligero. Me debe pillar cansada o sin prestar atención, pero si acaso noto que se despierta un poco si voy al servicio o si cambio de postura. En cualquier caso, cuando digo de irme a la cama, duermo bien y él se porta.

Mi barriga ya es una barrigota. Aquí dejo la prueba...

Semana 34

jueves, 17 de septiembre de 2015

¡Hola de nuevo!
Esta semana ya hacemos 35 semanas, y a toro pasado, cuento un poco todo lo que ha pasado la semana anterior, que es la que corresponde. Han sido unos días un poco intensos. Hemos tenido cita tanto con el ginecólogo como con la matrona y he pasado noches un poco moviditas porque creo que inconscientemente empiezo a ponerme algo nerviosa. Me levanto muchos días con ese pinchacito en la barriga y tengo sueños con el bebé y alguna que otra preocupación casi cada noche. Se nota que se acerca el momento.

Estos días, he aprovechado para terminar de comprar y lavar la ropita de Adrián, pero lo primero ha sido un fracaso... No termino de saber bien qué es cada cosa, cuánto se necesita de todo, qué tengo ya en casa, etc. Así que espero a que mi madre, que viene hoy, me ayude estos días a terminar con esto porque soy un desastre.

Esta semana hemos tenido visita. Dani (hermano de Pablo) y un amigo suyo. La verdad que da gusto tener compañía de vez en cuando, a pesar de que en estos momentos yo no sea la mujer más divertida del mundo. Me he convertido, literalmente, en una tortuga andando, y subiendo cuestas mejor ni hablemos. Sigo con mi termostato averiado y me sorprende pasar del calor exagerado, al frío de repente. Es raro ver que Pablo se tapa por las noches y yo me quito hasta el pijama para dormir encima de las sábanas, cuando siempre ha sido al revés. Algo muy bonito que destacaría de esta semana sería una tarde que estábamos sentados Pablo, Dani y yo en el sofá, y la barriga empezó a menearse de un lado a otro, haciendo olas y pegando golpes hacia fuera como sacando un bracito o una pierna. Todo eso durante un buen rato. La cara de los tres era de alucine. Es algo muy emocionante.

Las visitas
Con el ginecólogo, lo de siempre. Control de peso, tensión, ecografía rápida e indicaciones para las próximas 2 semanas. Adrián pesa esta semana 34, en torno a 2.300gr y ya es un bebé perfectamente capaz de sobrevivir fuera si naciera, con un buen peso. Como siempre, vemos que está muy bien, que es grandote y que según el doctor, aunque está en cefálica, aún no tiene mucha intención de salir, pues está muy arriba aún. Hablamos del parto, del hospital y esas cosas. Me dijo que él estaría allí y que no me iba a dejar sola ni aunque fueran las 3 de la madrugada y le tocara cambiar turno. Eso lo sé. Por algo confío mucho en él.

Con la matrona tuvimos la charla de lactancia parte 1. Básicamente, cómo empezar, cómo se hace, pautas, el debate de la lactancia a demanda, posturas cómodas para dar el pecho y mitos a destripar como el hecho de que ciertos alimentos están vetados para las que dan de mamar porque ponen "mala" la leche. Nos dijo que podíamos comer absolutamente de todo, salvo cafeína en exceso y alcohol. Esto además, lo corroboré con un libro que me han recomendado, "Un regalo para toda la vida", escrito por un pediatra y que está muy bien, pues es una especie de libro de consulta con todas las posibles dudas que me puedan surgir al respecto dado el momento. Otro libro más a la biblioteca de embarazo.

Lo que yo sentí
Esta semana, más nervio que otra cosa. No sé si están las hormonas de nuevo haciendo de las suyas, pero soy todo miedos, de estos que son como mariposas continuas en el estómago y a veces, según lo pienses mucho o no te da hasta sensación de fatiga. A lo que viene después, si sabré hacerlo bien, si el bebé estará sanito y bien con todo, si será un bebé cariñoso, curioso, qué corresponde a cada etapa y todas esas cosas que se pasan por la cabeza imagino a más de una tan cerca de la fecha. O igual es que soy yo un poco rara...jeje.

Por lo demás, poco más he sentido. Podría decir que bastante flojera también. Ahora me apetece más estar tirada que antes y si salgo a dar un paseo o lo que sea, casi siempre necesito un parón a medio día o algo para descansar un poco. También me duelen los huesos de la pelvis esta semana, pero lo atribuyo en gran parte a mis excesos con la pelota de pilates. Creo que tengo agujetas más que otra cosa jeje.

Voy a comentar de paso algo que no he sentido aún, o creo no haber notado nunca. Igual ha pasado desapercibido pero yo la verdad, como si nada. En las clases pre-parto hablan muchas chicas de las famosas contracciones de Braxton Hicks. Son contracciones preparatorias indoloras que no inducen el parto, por eso se las llama muchas veces contracciones falsas. Pues bueno, yo no sé que son, ni las he notado. De haberlas tenido, ni me he dado cuenta. O sea, que o mi útero es un vago y pasa de hacer calentamiento para el parto o soy yo que ando alelada perdida.

Poco más que añadir. La barriguita sigue creciendo y cada vez queda menos para la fecha prevista que ronda el 20 de Octubre.




Semana 33

martes, 8 de septiembre de 2015

Recién entrada en la semana 34 y tras el éxito de Pablo en su estreno en el blog, me toca a mi la parte "seria" de contar lo que ha pasado durante estos días. Que conste que le he pedido que siga participando en el blog, pero me ha dicho que una entrada y ya. Sigo intentando convencerle de que aún puede contar muchas cosas más desde su perspectiva y con ese sentido del humor que le caracteriza, como por ejemplo: su opinión de las clases pre-parto (esa sería una buena jeje), el día del parto en sí, los primeros días del bebé, y estoy segura de que podría sacar más subtemas de todo este tiempo. Ya veremos si soy lo suficientemente persuasiva como para convencerle.

La clase pre-parto de esta semana
Esta vez me tocó ir sola porque Pablo tuvo que recoger a sus padres al aeropuerto y bueno, he de decir que eché en falta que alguien más hiciera allí memoria conmigo porque creo que después de una hora y pico de charla, aún no sé como tratar a un bebé ni ofrecerle los primeros cuidados. Se habló de todo un poco, de qué llevar al hospital para ti y para el bebé, que es lo que ellos te proporcionan, cómo curar el ombligo del bebé, cómo dormir los primeros días, cómo bañarlo adecuadamente, etc.
Casi me vuelvo loca. De hecho, ahora mismo creo que no voy con la lección muy aprendida.

*Con respecto a limpiar el ombligo: la matrona dijo que simplemente con el jabón del bebé y agua durante el baño era más que suficiente, pero que en los hospitales te dicen que uses alcohol porque no se terminan de fiar de tu "eficacia" limpiando el ombligo. Que parece ser que a muchos papás les da un poquito de respeto eso de toquetear el cordón y no lo levantan bien, y por lo tanto no lo limpian en condiciones. Vale, avisada quedo.

*Para dormir: los primeros días, sobre todo si la cuna es tan grande como la nuestra o no cabe en la habitación, lo mejor es tener una mini-cuna, un capazo que haga las veces de cuna o un moisés para dormir con el bebé cerca. Nosotros habíamos pensado usar el capazo pero nos lo están desaconsejando, a pesar de que mucha gente lo hace, por el hecho de que especialmente en invierno, sales con el a la calle continuamente y luego la suciedad, el polvo o lo que sea, te lo llevas a casa donde también va a dormir el bebé una temporada. Ahora estamos dando vueltas a eso de comprar un reductor de cuna e intentar calzarla como sea en nuestra habitación (así tengamos que saltar por la cama para llegar al baño) o ir a por un moisés o mini cunita, a ser posible lo más plegable que se pueda, que nos empieza a saturar el espacio.

*Bañar al bebé: sin comentarios... No sé que escribir, es que no sé muy bien que hacer. Tengo la sensación de que se me va a escurrir en la bañera. Un bebé mojado tiene que ser tremendamente resbaladizo. Como todo, con práctica. Además, la matrona nos dijo que antes de salir del hospital nos llevan a los papás a enseñarnos cómo se hace el baño del bebé paso a paso, así que espero instrucciones más allá de lo que el instinto me diga que tengo que hacer.

*Respecto a qué llevar al hospital: Principalmente ropa para la mamá y cosas de higiene (toallitas, cepillo dientes, jabón, etc). Con respecto a la ropa, nos dijo: camisón o pijama de lactancia, sujetador de lactancia, zapatillas y ese tipo de cosas. También discos absorbentes para el pecho que por lo visto, eso no te lo dan allí. Lo demás, compresas post-parto, toallas y esas cosas, te las da el hospital.
Para el bebé nos dijo lo mismo. Ropa principalmente (con gorritos y manoplas), un chupe por si acaso y alguna mantita. Varias mudas y toallitas limpiadoras porque son lo único que no te proporciona el hospital. Los pañales, jabón, aceite y demás para el tiempo que esté allí, lo pone el hospital, al menos el que a nosotros nos corresponde. Nos ha avisado para que no llevemos grandes maletones que luego no hacen más que estorbar y no necesitamos la mitad de las cosas. Bien está saberlo.

Cambios en mi
Algunas novedades. Estos días he sentido bastante acidez, especialmente acostada o después de comerme cualquier cosa. Yo que nunca he sufrido de eso y ahora me está tocando día sí y día también. Los famosos calambres en las piernas que no me dejan dormir, insomnio unas tres noches seguidas en las que no pude pegar ojo más de 3-4 horas, la barriga está más baja que antes (antes me la encontraba justo donde acaba el pecho y ahora tengo que mirar abajo para encontrarla) y me duelen a menudo los huesos de la pelvis. Con respecto al bebé, cuando se mueve, lo hace con más ganas, y hay veces que podemos estar sintiendo como nos da con el pie o el codo durante más de una hora tranquilamente si ponemos la mano encima. La barriga hace como olas porque parece que mueve una pierna o un bracito, botes inesperados, bultos que sobresalen y hasta hipo. Es curioso porque antes se le notaba más a menudo aunque menos intenso y ahora, hay ratos en los que verdaderamente sabes que está durmiendo y de repente se despierta y marcha. Pero como le dé por un día (o dos) flojo, poco se mueve y ni aunque lo provoque. A veces me da un golpecito en plan "Déjame tranquilo" y ya. Estará haciendo curas de sueño esos días.

Pues hoy toca revisión con el Doc, como dice Pablo. De nuevo, me medirá la tensión y me saldrá 14-15, tras lo que se echarán unas risas porque ya tienen comprobado y yo misma lo sé desde hace mucho, que no puedo con el aparatito ese, que nada más verlo me sube el pulso y como tenga un médico delante peor. Síndrome de la bata blanca. Como siempre, yo les llevo mis anotaciones particulares (tengo el tensiómetro en casa), me la tomo varias veces en semana y siempre estoy en 9-10 máximo. Vamos, que siempre les digo aquello de: "si me concentro, lo puedo hacer mejor".
Estoy expectante por saber cuánto pesará el enano a estas alturas. Ya sabemos que grande es, pero cuántos gramos extras respecto a lo normal tirando para percentil 90, habrá puesto y cuántos cm de más habrá crecido es una incógnita. Sé que me va a sorprender el numerito, ya veréis. Por mi parte, me he pesado esta mañana como de costumbre para llevarle el dato y que no me eche la bronca en exceso (teniendo en cuanta que de aquí a las 5 tarde voy a meter comida y líquido en el cuerpo). Pues este mes ha sido 1,9 kg. Bueno, no está mal. Además, es lo que hay.

Poco más que decir. La próxima semana os cuento que tal la revisión (a partir de esta intuyo que será cada 2 semanas hasta el parto, o así me lo dicen mis vecinas que también han llevado sus embarazos con este hombre) y la clase pre-parto de esta semana, con todas las novedades que surjan.






Lo que cuenta Papá: su versión de los hechos.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Papá escribe sobre el embarazo...

Todo comenzó una mañana de febrero, después de hacer las tostadas y empezar a desayunar se acerca una chica de ojazos azules  con un palito y me dice: “es positivo”. Muchos hombres dirán que en ese momento les inunda la emoción, saltan de alegría o rompen a llorar tumbados en el suelo, yo sencillamente dije, me tengo que ir a trabajar. Aunque pueda parecer un insensible en ese momento el mundo se detuvo y un pensamiento recorría mi cabeza “venga macho, ahora empiezas a ser un padre”.

Ahora debería empezar a describir sensaciones y el transcurso de las semanas pero voy a ser un poco más directo, voy a agrupar todo en tres fases, la primera será te lo crees, la segunda lo ves y la tercera y actual que es lo sientes. Es todo bastante intuitivo y aunque sea pesado yo lo escribo y tú lo lees así que todos tenemos mérito en esto.

-Te lo crees.
            Uno no sabe si en cualquier momento Irene me mira y me dice “anda que era broma”, pero a base de gastar todos los tests de embarazos que había por la casa (teníamos un cargamento) y alguno más por algún falso negativo unido a una cara cada vez más brillante y llena de felicidad de ella se va haciendo a la idea.
            Consecuencias de embarazo, como buen hombre y haber sido buena persona ella me permitió comprarme un detallito (dijo que si nos quedábamos embarazados me lo podía comprar así que…. PREMIO). Eso unido a una repentina animadversión por determinadas cosas como el olor del atún, tomate frito y…. ¡sorpresa! los regalos de los perros en forma de preciosas y olorosas heces que desde esos días son competencia exclusiva mía (que no me quejo eh).
            Le toca a ella, de repente un día empieza a hacer cosas graciosas con la comida, en especial la bebida y sobre todo el desayuno. Se convierte en una fuente de efluvios (la RAE dice que efluvio es la  emisión de vapor o partículas muy pequeñas, que de desprenden de un cuerpo y se perciben normalmente como algo agradable) que no eran agradable por si gracioso el ver como Irene mete leche en el cuerpo y el estómago lo rebate haciendo que salga de nuevo. Podemos decir que las nauseas por divertidas que puedan parecer ( lo son si no las sufre uno) tienen un lado positivo, ver como los perros observan llenos de felicidad a Irene por si algo sale bien (según ellos) y cae comida que puedan agarrar (que asco) antes de limpiar el desaguisado. Dentro de las propias nauseas están las que se hacen en vacío, sin efluvio ninguno y solo un sonido la mar de gracioso (para el que no lo sufre) que también provoca en los perros un movimiento armonioso de felicidad.

            Llega por fin la primera visita al ginecólogo que todo hombre sueña, (que bonito me ha quedado me he ganado el perdón por todo lo anterior) el Doc (así corto es mejor) procede a realizar  una ecografía para confirmar el embarazo y que todo va bien y te dice: “mira ahí está la bolsita” y tú como eres muy educado le dices que se ve y que bonito, no sabes si estás viendo un útero, fémur o si eso que sale en pantalla era el canal + de hace unos años pero en fin…. QUÉ bonito.

            Esto no termina aquí, para mi el verlo es que tenga aspecto de ser algo,  más allá de una bolsa. Ya empieza a saberlo los familiares, amigos y vecinos (que fingen no saberlo durante unos días). Empiezas a valorar el ir al hogar de la familia para dar la noticia pero bueno, decidimos no viajar y dar la  noticia con las nuevas tecnologías. Unos reciben la noticia por teléfono otros más afortunados por skype, se les enseña el predictor y dicen: “vaya un termómetro”.

-Lo ves

            Llega el momento que te das cuenta que las visitas al ginecólogo es como quien va a casa de un amigo que tiene el juego más caro y nuevo del mercado, le enchufan el aparato y ves en una pantalla algo que, según dicen, es un feto, bicho, cosa, bebe, argh o como quieras llamarlo en mi caso lo llamé bicho, por eso de no ponerle nombre todavía.

            Empiezas a creer que dentro hay algo cuando notas una cabeza ahí puesta, otro día te acercas un poco y cuando miras la pantalla le preguntas al Doc,  si  ese alien de ahí dentro es normal, contestando con cara de “porque te estoy empezando a conocer y se como eres que si no… y nos dice que es perfectamente normal, que es solo que sigue creciendo.

            Aún no sabes si vas a ser el padre de un bicho o bicha así que te lo tomas con cariño y empiezas a buscar un nombre que no le guste a Irene para, no para nada solo para cabrearla que está preciosa cuando se enfada conmigo. El nombre decidido por común acuerdo fue Tobías. Que junto a Zacarías, Azrael y unos cuantos más provocó alguna risa y sobretodo condolencias para la madre de la criatura por el elemento de marido que tiene.
           
            El nombre tiene su razonamiento y os aseguro que muchos los compartiréis conmigo. Tenemos dos perros, hermanos de camada, el primero se llama Dexter, Dex para los amigos y Bobito o Empanao para todo el mundo. El segundo Toffee ( Dulce de leche cuando era un enano de pocas semanas), Tof para los amigos y rata malvada para todos. Después de esta explicación va el motivo del nombre de Tobías, pensad un segundo, estáis en casa y queréis que vengan todos los de la casa al mismo sitio y dices ¡Dex, Tof y Tob venid! Arreglado, tendremos a tres cosas muy bien educadas para que obedezcan. (Hijo si algún día lees esto, es todo cosa de tu madre, yo nunca te haría eso, ella es la mala hehehe)

            Descartado el nombre de Tobías teníamos que pensar el nombre que le pondremos, sin saber el sexo del cabroncete la cosa estaba reñida, Zacarías y Milagritos por mi parte y Adrián y Paula por la de Irene (no me disgustaban los suyos pero los míos son mejores).

            Viajamos a Sevilla para ver a la familia a finales de abril. En el ginecólogo que ha estado viendo a Irene desde hace muchos años le hicieron la ecografía que nos diría si el cabroncete sería él o ella. La cosa fue rápida y mi reacción clara, la familia quería niña porque tengo cara de tener una niña decían… pues nada, ¡NIÑO! Tras unos cuantos “¡bien!” y gestos que delataban mi felicidad porque fuese machote, seguimos viendo el desarrollo del bicho y como se movía. Salimos a tomarnos algo y comunicar el sexo del enano.

-Lo sientes
            Debes entender que el sentir se refiere a notar el movimiento del bicho, las patadas, bultos o incluso hipo. Al principio ella era la única afortunada que tenía esa capacidad, ella notaba algunos movimientos y durante un tiempo, yo fui incapaz de notarle. Cuando empiezas a contar las semana y ves que esa barriguita empieza a coger una forma que te hace notar que no va  a ser una broma lo del embarazo, me dice que ponga la mano en la barriga y cuando siente un golpe se le ilumina la cara de felicidad, me mira y dice “¿lo has notado?” y claro, tienes que decir que si ( aunque no lo notes) durante alguna semana, no sentía las patadas. De repente un día notas que algo golpea la barriga de Irene y te da en la palma de la mano.

            Por supuesto la primera patada que sientes es que piensas… le ha pegado a mi mujer, te vas a enterar cuando salgas , pero no te engañes se te llenan lo ojos de un líquido raro que hay en el ambiente pero que solo te molesta a ti y te vuelves medio bobo, pegas la cara al cuerpo de ella y suspiras. Sabes que a partir de ahí hay una conexión entre el bicho y tu.

            Más allá de que puedas sentir el movimiento del bicho o no, hay una serie de cosas que se empiezan a pasar por la cabeza: qué necesita un bebe. Empiezas por lo básico:

  1. Alimentación. Lo tenemos salvado, tomará pecho hasta los 16-17 años cuando por fin decida que puede pagarse el jornal.
  2. Necesidades fisiológicas. Estoy acumulando periódico para que se acostumbre desde pequeño al rincón del salón y no manche mucho por la casa, los perros han tardado unos meses y yo confío que con una semana el bicho sabrá donde hacerlo todo.
  3. Ropa. Como es lógico mi hijo debe tener ropa que ponerse, tenemos algo de ropa que hemos ido comprando, me niego a que mi hijo parezca un pordiosero así que hemos comprado un saco de tela áspera que pone “Arroz” para que haga juego con la primera letra de su nombre.
  4. Educación. Como padre moderno confío ciegamente en Internet y la tele así que gastará algo más de luz pero saldrá al menos de listo como un Mini genio.
  5. Ocio. Tiene dos perros, de sobra para jugar.
  6. Higiene, tema importante en un bebe, tienden a mancharse y llenarse de comida. Dos perros, dos lenguas, doble acción.
  7. Movilidad. Muchos pensaréis que hace falta un carrito de bebé para poder llevarlo a todas partes, que si tiene que ser de fibra de carbono que es más molón o que tenga ruedas grandes o pequeñas. Todo mentira, un niño quiere y en el fondo los padres lo saben, un carro de supermercado, así que he empezado los contactos con el Mercadona de mi localidad para adquirir mediante Leasing un flamante carro de compra, con una buena capacidad de almacenaje, maniobrabilidad sin igual y espacio.
  8. Música. Evidentemente la música es necesaria en la vida de un bebé así que con común acuerdo, le cambiaremos el hilo musical por la colección completa de Los Mojinos Escozios para que desde pequeño conozca la idiosincrasia del mundo y no le sorprenda nada.


Después de este momento de relax empezaré con una parte un poco mas seria, las necesidades del bicho. En cuanto a alimentación ni puedo ni me apetece meterme, si quieren tendrá alimento natural, para los pañales me estoy armando de paciencia, no se si comprarlos por palet o container. Ropa jejeje, no elijo ni la mía así que un trabajo que me ahorro. Educación, ocio e higiene los omito por pereza.


            La mayor duda de los padres: el puñetero carrito. La sensación es la de ir a un concesionario multimarca, donde tienes desde los entrañables Dacia hasta los poderosos Ferrari. Pero al fijarte bien te das cuenta que entiendes lo mismo que si en vez de carritos de bebés fuesen maquinaria pesada para asfaltar autovías. Miras un carro y lo primero que miras es el precio por saber, más que nada, cuantos años va a estar el bicho a la fuerza dentro atado con cadenas para amortizarlo. La amortiguación independiente, discos de freno, aluminio espacial y la bolsa para los pañales son cosas a tener en cuenta,  pero el hecho de saber que da igual lo que pienses que jamás podrás probarlo (a riesgo de partirlo) y que el que lo use no podrá decirte que le mola más el azul del vecino que cuesta 500€ menos, eso no tiene precio.

            Al final la decisión es comprar uno y que sea lo que Dios quiera, que cumpla las reglas de las 2B-1P, que son, Bueno Bonito y 1 problema menos. La cuna, el armario, el color de la habitación y un largo etc, siempre podrás contar con asesoramiento para comprarlo y un padre que te venga de visita para montarlo, (thx dad).

            Sigamos con el bicho, vas por la calle y de repente el mundo se llena de mujeres embarazadas, niños pequeños y gente que se te fija en la barriga de Irene que al darse uno cuenta, duda entre si lo que sienten los demás es alegría, envidia o pena (siendo nuestra cara la de absoluta felicidad).

            El ir de tiendas para buscar ropa de bebé es un momento perfecto para llamar a los compañeros o que te llamen del trabajo, te haces el interesante y dejas que ella elija, porque sabes que tienes que hacerlo, o si no el niño acaba vestido de oso panda o león todos los días de su vida.

            Volvemos a los movimientos del bicho. Lógicamente el bebé se hace cada vez más grande y el sitio es limitado. Hay algunos movimientos que comienzan a ser visibles a simple vista como patadas, otros que sin llegar a ser movimientos se pueden sentir solo poniendo la mano en la barriga como es el hipo. Estamos en la fase de que se mueve y lo puedo ver, quedándome durante minutos embobado mirando el pequeño milagro que estamos llevando a cabo.

            He descubierto gracias a Youtube que si le haces una pedorreta en la barriga o le das un suave toque en la barriga el bicho reacciona y se mueve. Ya estoy empezando a intentar asustarlo que según los videos se puede ver como el bicho huye hacia el otro lado hehehe.


Bueno hasta ahora es todo, seguiré a no ser que mi mujer me lo impida o la Play3 me distraiga. 
 
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